Cuando de variables económicas se trata.
La república dominicana, era hasta hace poco tiempo una
nación que dependía para su desarrollo económico de dos renglones particulares:
Me refiero a las exportaciones Agrícolas y las Mineras. Siendo los principales
renglones de exportación: El azúcar, café, cacao, tabaco; entre otros de menor
importancia. En el campo de la minería,
contábamos con las exploraciones y exportaciones de: Oro, plata, ferroníquel
bauxita; entre otros minerales de menor importancia como eran la sal y el yeso
extraídos del municipio de las Salinas en Barahona.
Esto fue así hasta que arribamos a la década de los ochentas
(1980) cuando las cosas fueron cambiando, se fue abandonando el campo a su
suerte, el negocio de la caña de azúcar dejo de ser lo rentable que era por una
serie de variables que se dieron en el
mercado internacional además de las locales, ya que la industria al no ser
tecnificada adecuadamente se fue quedando prácticamente obsoleta incapaz de
competir con los productores foráneos, amén de que ya entraban al mercado
internacional una serie de endulzantes provenientes de otros rublos agrícolas;
que los hacían más competitivos en cuanto a calidad precio se refiere.
Se puede citar además la transformación que se dio en el
este del país, ya que los terrenos que eran de vocación agrícolas se terminaros
re clasificando y convirtiéndose en proyectos urbanísticos dedicando la mayoría de ellos al desarrollo
del turismo, más tarde además en la década de los (1990) noventas; el otrora imperio
del azúcar estatal paso a privatizarse dándole así el golpe de gracia a la ya
maltrecha industria del azúcar, desmantelando algunos de los ingenios y otros pasaron
a manos privadas con un desastroso desempeño. Esto se dio en el marco de la mal
llamada capitalización de las empresas estatales llevada a cabo por el gobierno
encabezado por Leonel Fernández, Hoy en día
lo que quedo de todo este proceso se ha convertido en una inmobiliaria estatal,
que ha terminado dilapidando los pocos terrenos que quedaron en manos del estado,
vendiendo a precios irrisorios los que fueran patrimonio del pueblo dominicano,
procurando eso si favorecer a personeros acólitos al partidismo o en otros
casos a familiares y amigos.
En cuanto al sector agrícola se refiere podemos agregar
además una series de factores internos que se fueron agregando a la baja
producción agrícola así como las consecuencia que esto provoco, las migraciones
de las personas que habitaban los campos a las grandes ciudades en procura de
una mejor vida ya que los campos se hacían cada día más improductivos por el
abandono y la falta de políticas oficiales que fueran encaminadas a mejorar la
vida del hombre del campo. Esto así ya
que el descuido institucional era patente mientras otros países se preocupaban
por la financiación y el subsidio a los productores agrícolas el estado
dominicano, los abandonaba a su suerte de manera que producir algún rublo
agrícola resultaba más caro que importarlo y además este último tenía más
calidad.
En cuanto al sector minero se refiere; se pueden tomar en
cuenta dos factores importantes, primero la nacionalización de la los
yacimientos mineros en explotación como fueron los casos del oro y el de la
bauxita y su posterior salida del país
de los explotadores extranjeros. Esta maniobra nacionalista lamentablemente no
duraría mucho ni aportaron grandes beneficios a la nación ya que terminó con el
cierre de la industria de la bauxita que manejaba la Alcoa, en Pedernales y en
los yacimientos de oro de Bonao, terminaron mal aprovechados y agotados o no
terminaron en manos foráneas.
En el presente más de lo mismo nuestras riquezas mineras se
encuentran en manos de empresas extranjeras inescrupulosas corruptoras tanto de
hombres como del medio ambiente, que se
defecan en nuestras caras de forma burda tratándonos como a seres incivilizados
e inferiores que apenas saben lo que esos lobistas internacionales apoyados en
las fuerzas económicas y políticas que ellos representan se nos llevan de
nuestros suelos nacionales nuestro futuro económico dejándonos en cambio suelos,
aire y aguas contaminadas creando todo esto
a su paso solo miserias y muerte.
Lo antes expuesto nos lleva a un modelo de economía basado
hoy en día en tres renglones principales: Turismo, Telecomunicaciones y Remesas
Internacionales.
Los cuales son
factores muy delicados e intangibles ya que cada uno de ellos depende de
fuerzas foráneas que nada tienen que ver con lo que suceda en la nación
principalmente y que por lo tanto escapan al control de gobernante alguno.
Estos tres factores de penden de cómo se mueva la economía a
nivel mundial, afectándose sensiblemente cada uno de ellos según se muevan
estas variantes.
Si tomásemos como ejemplo el panorama económico mundial y estudiásemos
las distintas variables de cómo se está comportando la economía a partir de los
principales mercados emisores tanto de turismo y remesas tendremos que
reconocer que la situación se torna muy delicada ya que esos mercados han
entrado en crisis y esta crisis nos repercute de manera directa tanto en el arribo
de menos turistas al año, con estadías menos prolongadas y por tanto menos
dinero gastado.
En cuanto al nivel da las divisas que se recaudan por medio
de las remesas no es un secreto que se están reduciendo ya que en los principales países
donde la inmigración dominicana se haya presente la economía se ha deteriorado
dando al traste con la reducción de las cantidades enviadas por estos conceptos
teniéndose noticias además que muchas personas están repatriándolos capitales
ahorrado en años para sobrevivir en los países en los que se encuentran,
producto de la crisis y por ende la falta de trabajo.
En cuanto a las telecomunicaciones se refiere, tendríamos
que coincidir que a medidas que nuestros ingresos se restringen darían al
traste tarde o temprano con las comunicaciones ya que al no ser un bien básico sino
más bien un lujo para la mayoría de la población
terminaríamos sacrificando ese gasto en procurar asegurarnos las cosas más básicas.
Creemos sinceramente que este es el momento en que los
funcionarios de turno deberían poner en sus agendas esta situación y procurar
buscar soluciones mientras estén a tiempo ya que cambiar de la noche a la
mañana las fuentes de financiación de una nación no es poca cosa y no se logra
con improvisaciones como se nos tiene acostumbrados, esta situación es muy seria y hay que ponerle
remedio ya, de no ser así estaremos cayendo en una gran recesión económica de
la cual nos sería muy difícil salir, ya que nuestros recursos son muy limitados
por nuestra condición territorial y nuestras fuentes de riquezas son muy
limitadas y para colmo de mal no están en las mejores manos.
Considerando lo antes expuesto deberían nuestro dirigente
poner la sabana en remojo además de ir pensando en nuevas fuentes de riquezas,
por el bien de nuestro futuro como nación; así como procurar administrar de
forma más eficiente nuestros recursos naturales que habrán de ser en el futuro los que nos garanticen la
digna existencia en el transcurrir del tiempo.
Wilson A. Ferreras F.
Barcelona, España.





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